Se perdieron los mensajes WhatsApp - se preservaron y peritaron los audios - El juez los tuvo por ciertos en ausencia de oposiciones
La Valoración de la Prueba Pericial Informática en el Derecho Laboral: Un Análisis desde la Sentencia en Comento: C., G. del V. c/ A., P. M. del V. y otro., Sala 6, Cámara del Trabajo de Córdoba, sentencia n.º 40, 12 de marzo de 2025.
En el ámbito del derecho laboral, la distribución de la carga probatoria adquiere matices singulares que contrastan con los principios tradicionales del proceso común. La sentencia bajo análisis ilustra de manera ejemplar cómo la prueba pericial informática, en combinación con los principios propios del derecho procesal laboral, puede convertirse en un elemento decisivo para dirimir controversias sobre la existencia de una relación laboral.
El principio de inversión de la carga probatoria en el derecho laboral
Como señala Luis E. Rubio en su obra "La Prueba en la Ley Procesal del Trabajo", el derecho laboral rompe deliberadamente con el viejo aforismo "quien afirma, prueba". En este marco, el trabajador goza de una presunción de veracidad respecto de sus dichos, mientras que el empleador asume la carga de desvirtuar dicha presunción. No obstante, el trabajador conserva la obligación formal de probar la existencia de la relación laboral o de la prestación de servicios. Una vez acreditado este vínculo, el empleador debe demostrar el cumplimiento de sus obligaciones legales.
En el caso analizado, G.C. invocó la existencia de un contrato de trabajo, lo que activó la necesidad de aportar pruebas mínimas para sostener su pretensión. Aquí, la prueba pericial informática emergió como un eje central para validar o refutar dicha relación.
El rol de la prueba pericial informática: Metodología y objetividad
La sentencia destaca el análisis realizado por el perito informático oficial, Andrés Santiago Aliaga, sobre las notas de voz y los registros de comunicaciones aportados. A pesar de no contar con los dispositivos físicos para su examen —una limitación técnica relevante—, el perito concluyó que los audios enviados mediante WhatsApp no presentaban indicios de manipulación o adulteración. Además, identificó que las voces correspondían a un hombre y una mujer, y transcribió fragmentos que evidenciaban órdenes laborales específicas, como la organización de una vidriera o la entrega de materiales.
Estas conclusiones no solo cumplieron con los estándares de motivación exigidos, sino que adquirieron mayor fuerza al no ser objetadas por las partes. La transcripción del audio N° 1, en particular, resultó clave: el interlocutor masculino daba instrucciones detalladas sobre el manejo del local comercial, lo que coincidió con testimonios previos y reforzó la presunción de un vínculo jerárquico propio de una relación laboral.
La sinergia entre pruebas digitales, declaraciones testimoniales y principios laborales
El caso demuestra cómo la prueba pericial informática, cuando es rigurosa y técnicamente fundada, puede satisfacer la carga probatoria inicial del trabajador. Aun en ausencia de dispositivos físicos, el análisis de metadatos, la autenticidad de los archivos y la contextualización de las comunicaciones aportaron elementos objetivos para inferir la existencia de órdenes laborales. Esto es crucial en un contexto donde las relaciones laborales suelen documentarse mediante medios digitales informales (mensajes, audios, etc.), cuya validez jurídica depende de una pericia especializada. Asimismo el complemento de la prueba informática con las declaraciones testimoniales hacen a la convicción del juez respecto de los hechos, en particular el hecho central asociado al vínculo laboral.
Reflexiones finales: Un precedente para la era digital
La valoración de la prueba pericial informática en esta sentencia sienta un precedente relevante. Por un lado, reafirma que el trabajador no está exento de acreditar mínimamente la relación laboral, pero también subraya que los medios digitales —cuando son analizados con metodología científica— pueden cumplir esta función. Por otro, advierte a los empleadores sobre la necesidad de conservar y gestionar evidencia digital que respalde sus posiciones, dada la presunción de veracidad que ampara al trabajador.
En un mundo donde la comunicación digital es omnipresente, la pericia informática se erige como un instrumento indispensable para equilibrar los principios protectores del derecho laboral con las exigencias de objetividad probatoria. Esta sentencia, al integrar tecnología y derecho, marca un camino hacia procesos más transparentes y adaptados a las realidades del siglo XXI.
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